Los dirigentes nacionalistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte se reúnen este lunes en Cardiff para rubricar un memorando de independencia y exigir a Londres referéndums y más competencias. La cita llega dos días después de que Donald Trump afirmara en Dublín que le gustaría ver Irlanda «unida» y que ello ocurrirá «tarde o temprano». El laborista Andy Burnham queda bajo la presión de un frente secesionista inédito.
Un memorando de independencia para forzar a Burnham
El anfitrión es el ministro principal galés, Rhun ap Iorwerth (Plaid Cymru). Le acompañan John Swinney (SNP) y Michelle O’Neill, del izquierdista Sinn Féin. Asisten como líderes de partido, no como jefes de los ejecutivos regionales. También se espera a Mary Lou McDonald, dirigente de la oposición en la República de Irlanda. El texto reclamará consultas de secesión y devolver poder a las capitales periféricas, en un hotel de la capital galesa. El objetivo es apretar a Downing Street y al premier laborista, cuya debilidad recuerda la de quienes en España han normalizado pactos con quienes cuestionan la soberanía, como se ha visto en otros pulsos territoriales con el Reino Unido a propósito de Gibraltar.
Swinney dijo el domingo: «Por primera vez en la historia, Escocia, Gales e Irlanda del Norte están gobernadas por ministros principales proindependentistas». Añadió que el statu quo no es «sostenible» y que Burnham «pasará a la historia como el último primer ministro del Reino Unido». El premier replicó en los Comunes que un nuevo referéndum escocés sigue «fuera de toda discusión» mientras no acredite un apoyo mayoritario. «No tengo constancia de que exista un apoyo mayoritario de la población (escocesa) a favor de otro referéndum. Hasta que eso no cambie, no lo habrá».
Trump aviva el tablero irlandés desde Dublín
El encuentro se produce apenas 48 horas después de las palabras del presidente de Estados Unidos junto al taoiseach Micheál Martin. «Me encantaría ver (a Irlanda) unificada. Creo que sería un gran logro para todos si eso sucediera. Tarde o temprano sucederá», afirmó Trump, y señaló que el Reino Unido «tendrá algo que decir al respecto». Downing Street respondió que un referéndum «sobre la frontera» corresponde al secretario de Estado para Irlanda del Norte y solo se planteará «cuando exista un claro consenso». Las frases han sido muy criticadas en el Reino Unido, sobre todo por la oposición.
El aviso de una ruptura coordinada
La isla está partida desde 1921. El estatus de Irlanda del Norte alimentó los Troubles hasta el Acuerdo de Viernes Santo de 1998. Que tres administraciones coincidan ahora bajo mandos secesionistas no es un detalle menor: la izquierda nacionalista coordina presión sobre un Ejecutivo laborista que titubea. En Belfast y en el resto del Reino Unido, la cohesión institucional ya estaba tensionada; el memorando de independencia convierte esa tensión en agenda común. Quienes en Madrid imitan la cesión ante el separatismo —PSOE por cálculo y PP por miedo al debate— deberían mirar a Cardiff: cuando se acepta el relato de la «insostenibilidad» del Estado, el siguiente paso es el documento conjunto.
Recibe la verdad en tu correo, sin filtros.
Únete a más de 5,000 lectores que ya reciben nuestras investigaciones y análisis diarios directamente en su bandeja de entrada.
También puede interesarte

Laboristas indignan con su plan: 1.250 ilegales en base militar y subir plazas en Norfolk
El Gobierno laborista británico prevé 1.250 plazas en la base de Barnham y pasar de 56 a 240 camas en pisos de Breckland, zona ya marcada por protestas.

Vídeo de un ataque con cuchillo en Reino Unido: los trabajadores redujeron al agresor
Un ataque con cuchillo en Reino Unido acaba con trabajadores inmovilizando al agresor en la acera. El vídeo, de dos minutos, muestra la llegada policial.

Vídeo: puñalada a plena luz del día en Dublín, Irlanda está que arde
Irlanda está en crisis por la inseguridad que inunda las calles de ciudades y pueblos. Muchos apuntan como causa a la inmigración descontrolada.









