El Ministerio de Asuntos Exteriores ha transferido a Marruecos 45,1 millones de euros entre 2019 y 2025, a través de la FIIAPP, en un programa de cooperación fronteriza financiado con fondos europeos. Los contratos documentan 399 vehículos, 41 camiones —algunos «habilitados para el transporte de tropas»— y cientos de visores térmicos. El envoltorio administrativo habla de gestión de fronteras y migración; el inventario encaja más con movilidad y vigilancia de campaña que con una patrulla civil.
El lote de 2019-2020 y los camiones «para el transporte de tropas»
El grueso no se reparte de forma homogénea. 39,1 de los 45,1 millones se adjudicaron en 2019 y 2020, en plena etapa del Gobierno de Pedro Sánchez —incluso con el Ejecutivo en funciones tras las elecciones de abril de 2019—. En esos dos ejercicios constan 350 vehículos 4x4, 36 camiones y 188 sistemas de visión térmica y nocturna.
El expediente más revelador incluye 18 camiones 4x4 con plataforma por 2.209.254,30 euros. La fórmula «habilitados para el transporte de tropas» no es una interpretación: figura en el propio pliego adjudicado por la fundación pública, según la relación de contratos. A ese lote se suman 20 todoterrenos automáticos, 100 Fiat Chrysler, 100 pick-up, 10 cisternas de agua y 8 de gasolina, además de 98 visores térmicos refrigerados de largo alcance y 65 cámaras con posicionador y formación de uso.
Fuentes del sector logístico-militar consultadas por ese diario sostienen que el volumen equivale al equipamiento de movilidad y vigilancia de una unidad del tamaño de una brigada. El material es de uso dual: sirve para un control fronterizo y, con la misma facilidad, para un despliegue castrense.

Un informe policial atribuye a agentes de Marruecos el salto de Ceuta de julio. Marlaska, tarde, exige explicaciones y la Policía detecta perfiles yihadistas.
Recibe la verdad en tu correo, sin filtros.
Únete a más de 5,000 lectores que ya reciben nuestras investigaciones y análisis diarios directamente en su bandeja de entrada.
Cooperación fronteriza solo para Rabat, no para el resto del Magreb
La fórmula se repite en casi todos los expedientes: «Contratación del suministro de X para apoyar al Ministerio del Interior del Reino de Marruecos en proyecto de Apoyo a la gestión integrada de fronteras y de la migración en Marruecos». Medios habrían localizado el mismo programa de la FIAP/FIIAPP, con una cifra próxima de 44 millones, también a cargo de la Comisión Europea, y citaba vehículos 4x4, camiones, buggies, ambulancias y frigoríficos.
Lo que no se reparte por igual es el tipo de material. La FIIAPP gestiona cooperación en Argelia, Túnez y Senegal, países de origen o tránsito. A Argelia se le asiste en seguridad vial o aérea; a Túnez, en hospitales y Justicia; a Senegal, en partenariados contra el tráfico de personas con Policía y Guardia Civil. Ninguno ha recibido de esa fundación un paquete comparable de todoterrenos, cisternas y camiones de tropas. Solo Marruecos.
Entre 2021 y 2025 el ritmo se desplomó hasta 5,9 millones, ya con un perfil más civil: cámaras no refrigeradas, buggies, ambulancias y camiones frigoríficos. El rearme logístico se ejecutó en un bienio concreto; después, el catálogo cambió.

... Marruecos no utiliza la fuerza bruta como primera opción, sino la
Un vecino armado de lejos mientras la frontera sur sigue abierta
Sobre el papel, la cooperación fronteriza debía reforzar el control de flujos. En la práctica, ese material no ha servido para impedir los asaltos de inmigrantes ilegales a España. El contraste es político, no solo contable: el mismo Ejecutivo que presenta a Rabat como socio indispensable sostiene con fondos europeos una capacidad de campaña a las puertas de Ceuta, mientras la presión sobre la ciudad autónoma y el relato oficial de «complicidad fuera de toda duda» conviven con saltos masivos y con la cesión diplomática al vecino del sur.
No es un debate de matices administrativos. Es la pregunta de si España está pagando, con dinero europeo gestionado por Exteriores, la motorización de quien abre y cierra el grifo migratorio según convenga a Marruecos.









