Ausencia reiterada en las citas de seguimiento
El presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, preside este lunes una reunión de coordinación centrada en la situación que persiste en Ceuta después de la entrada masiva de inmigrantes registrada el 30 de julio. En esa cita no figura convocada Mónica García, ministra de Sanidad, a pesar de que su departamento gestiona uno de los ámbitos que genera mayor preocupación en la ciudad autónoma.
No es la primera ocasión en que ocurre. García tampoco fue llamada a una videoreunión gubernamental sobre el mismo asunto celebrada el 7 de agosto. La agenda oficial del Gobierno de coalición vuelve a dejar fuera a la responsable de Sanidad justo después de que la ministra se desplazara a Ceuta.
Declaraciones formuladas durante el desplazamiento
Durante su estancia en la ciudad, García afirmó ante los medios que “no hay colapso sanitario” y que “ninguna de las operaciones, consultas o asistencias sanitarias se han suspendido”. Tras semanas en las que se había negado la existencia de una emergencia sanitaria, reconoció un “riesgo epidemiológico elevado” tras la avalancha migratoria, algo que los médicos locales venían señalando desde días antes. Añadió que asociar inmigración con enfermedad “es xenófobo”.
El ministerio ha matizado de forma gradual sus posiciones. El viernes pasado, el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, rechazó hablar de “colapso sanitario”, aunque admitió una “importante tensión” vinculada sobre todo a las condiciones de salubridad de los lugares donde aún se alojan los inmigrantes. Esta mañana, en televisión, la ministra lamentó que las autoridades de Ceuta “no han estado ágiles” en la gestión de la crisis migratoria y aprovechó para criticar la gestión de Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid.
Valoraciones de los profesionales y de la oposición
Desde el inicio de la crisis, los médicos de Ceuta, que ya se encontraban en una situación precaria y se sienten olvidados por el INGESA (organismo dependiente del ministerio), reclamaron que García viajara a la ciudad y asumiera la respuesta sanitaria. El presidente del Colegio de Médicos y del Sindicato Médico de Ceuta, José Enrique Roviralta, denunció la semana pasada que no existía “ningún tipo de plan” ni “protocolos” ante una situación que, según él, había convertido la ciudad en zona de “catástrofe y conflicto”. Advirtió además del riesgo de brotes por el hacinamiento, las deficientes condiciones higiénicas y sanitarias, y el desconocimiento del estado vacunal de la mayoría de los inmigrantes.
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La actitud de la ministra ha recibido críticas tanto de los profesionales, a los que en su visita quiso reconocer su labor, como de la oposición. La oposición ha acusado al Gobierno de actuar con “indolencia” ante una crisis “cuádruple” que incluye inmigración, salud pública, orden público y seguridad.

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