Cinco magistrados de la Sección Cuarta han suspendido los efectos electorales de la ley de nietos. No anulan nacionalidades: retiran la papeleta a quien entre por la presunción de 2022 y no acredite el exilio. Según OK Diario, eso aparta 382.930 supuestos nietos del CERA, por encima de las 339.000 papeletas que en 2023 separaron a Pedro Sánchez de ganar las generales.
La ley de nietos, camino de la anulación
Las cautelares de alcance general son raras: la Sala apenas estimó un 3%-5% en 2024. Fuentes del Supremo dicen a The Objective que «si el tribunal no lo ve claro, no dicta una medida cautelar» y que «hay ya un aroma de buen derecho». Un pleito así suele tardar 18 meses o dos años; con la cautelar encima, un magistrado afirma: «Yo no creo que aquí esto se vaya a dos años». Cabe fallo «antes del verano». El auto obliga a la Junta Electoral a separar, en 15 más 10 días, los expedientes de la ley y los de la instrucción de octubre de 2022.

El Supremo suspende de forma cautelar el voto de la ley de nietos en el CERA, salvo certificación de exilio. La medida rige hasta sentencia.
Justicia deberá probar el exilio uno a uno
La Gaceta detalla el giro: Sofía Puente presumió exiliado a todo español salido entre el 18 de julio de 1936 y el 31 de diciembre de 1955. Ahora solo vota quien el consulado certifique, sin esa presunción, que el ascendiente se exilió por causa tasada y perdió la nacionalidad. Quien no esté en el CERA termina el expediente, pero no entra. Quien ya esté inscrito pierde el voto hasta sentencia. Hasta marzo había más de 2,4 millones de citas, 1,2 millones de solicitudes y 544.722 expedientes aprobados. El Consejo de la Ciudadanía Exterior admite que «muy poca gente» entra por exilio real. Bolaños pide fallo de fondo y habla de «enorme trascendencia»; Elma Saiz dice que el Gobierno no comparte el auto.

Esta medida responde a alertas de formaciones políticas y entidades sobre un posible descontrol en la adscripción de votantes.
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El CERA se disparó sin arraigo
A 1 de julio había 2.736.522 electores CERA frente a 2.328.260 en 2023 (+408.262). Madrid sumó 115.572 y un 36,67% más de voto exterior; Barcelona, 43.439. En 162 municipios el CERA iguala o supera al censo residente (75.182 frente a 56.171). El Mundo cifra en 461.858 las altas desde octubre de 2022 y advierte que, de completarse el proceso, 12 de cada 100 votantes lo harían desde fuera. Albares reconoció 2,45 millones de solicitudes. Es el mismo hinchazón que Nuestra España denunció en el asalto al censo desde Argentina. En 2023 el recuento CERA ya movió un escaño —entonces en contra del PSOE—, prueba de que el censo exterior altera circunscripciones. Ni el Gobierno ni el PP cortaron a tiempo la instrucción. El Supremo, de nuevo, pone el freno, como cuando aceleró la caída procesal del PSOE con Ábalos.








