Tensión entre ministerios de Interior y Defensa por la avalancha de Ceuta y ¿Por qué Marruecos queda exculpado?
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha señalado que los Servicios de Inteligencia, que dependen del Ministerio de Defensa, no emitieron ningún informe ni aviso sobre la posibilidad de que se produjera una situación como la registrada el día 30 en la frontera de Ceuta. En la misma línea, el delegado del Gobierno en la ciudad autónoma, Miguel Ángel Pérez, ha indicado que no dispusieron de ningún tipo de información hasta que observaron cómo las personas comenzaban a entrar de esa manera por la frontera.
El CNI lo ha desmentido categóricamente. Diversas informaciones periodísticas y fuentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad citadas por Cadena SER y El Cierre Digital sostienen que el CNI remitió varios avisos previos al departamento de Fernando Grande-Marlaska. Alertaban del riesgo de un asalto o cruce masivo como consecuencia del incremento paulatino de presión en el lado marroquí.
Ese dato parece confirmar la postura del Ministerio de Defensa, ya que en días previos a la invasión se había ido incrementando el número de marroquíes que pasaban ilegalmente la frontera, incluso la agencia EFE avisaba el día anterior de un intento de pasar nadando de 800 personas. Según El Confidencial los datos de Interior (desmintiendo a Sánchez) señalaban que las llegadas de inmigrantes irregulares a Ceuta ya habían subido un 149% antes de la gran avalancha.
Por otro lado, los Servicios de Inteligencia dependientes del Ministerio del Interior como la Jefatura de Información de la Guardia Civil (SIGC) parece ser que no detectaron nada.
Fuentes militares han recordado, por su parte, que el control directo de las fronteras corresponde al Ministerio del Interior. Según estas fuentes, es este departamento el que ostenta la competencia operativa en ese ámbito. La ministra de Defensa, Margarita Robles, no ha hecho declaraciones al respecto aún.
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Además de estas informaciones que desmienten a Interior, aseguran desde la seguridad del Estado que sí informaron, desde Migraciones (dependiente de la ministra Elma Saiz) ocho días antes, que la saturación del CETI por el incremento de llegadas de inmigrantes a nado podría llegar a ser una situación "crítica", confirmando los datos de El Confidencial.
El desarrollo de los hechos y las posiciones de España y Marruecos
Todas las fuentes consultadas atribuyen el paso masivo de personas que nadaron hacia Ceuta a un efecto llamada de gran alcance. Al mismo tiempo, se observa que las autoridades marroquíes no retuvieron el flujo humano que se dirigía hacia la frontera. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha destacado que la interlocución con Marruecos fue constante y fluida durante la jornada del jueves. Marlaska ha reiterado que Marruecos no constituye ninguna amenaza y se ha emplazado a una evaluación futura conjunta de lo ocurrido.
Ninguno de los dos ha respondido de forma directa a la cuestión de cómo es posible que no se advirtiera desde el otro lado de la frontera de la existencia de tal volumen de personas en movimiento hacia Ceuta. El Gobierno español ha insistido en no atribuir responsabilidades externas y ha mantenido el discurso de que la relación con el país vecino se caracteriza por la cooperación.
El paso de personas hacia Ceuta se habría producido, según las interpretaciones que circulan, en un contexto en el que, aunque no existían informes formales de alerta, la respuesta operativa desde el lado español no se activó con la celeridad que la magnitud de los hechos terminó requiriendo. Por el lado marroquí, el flujo no solo no fue contenido, sino que, de acuerdo con las evidencias que se apuntan, se habría facilitado o no se habría impedido de forma activa.
Entonces, ¿podría haber sido una acción coordinada entre Marruecos (o algunos sectores del Majzén, muy cercanos al rey) y quiénes se empeñan en no responsabilizar al país vecino de la instigación al cruce de frontera y negar las supuestas informaciones que habrían llegado desde Migraciones? ¿Podría haber tenido una doble finalidad, una atraer votos procedentes de la inmigración y por otra parte favorecer la presencia marroquí en una ciudad que desean poseer?
Estas supuestas acciones coordinadas también podrían servir para destinar partidas presupuestarias dedicadas a la atención de inmigrantes de forma urgente. ¿Sería otra ventaja dada por no actuar de forma rápida? Si el gobierno afirma que han vuelto en su totalidad a su país de origen, ¿veremos partidas presupuestarias urgentes para la atención de los supuestos inmigrantes que se han quedado? Muchas preguntas se plantean alrededor de esta situación insólita.
La reacción europea y el mantenimiento del discurso sobre Marruecos
La estrategia se truncó al entrar en escena la Unión Europea de forma expresa y vehemente. La Unión Europea ha intervenido de manera inhabitualmente firme, con un movimiento que ha situado en una posición delicada tanto a España como a sus relaciones con Marruecos. Ese impulso ha sido encabezado de forma destacada por la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. La actuación comunitaria ha planteado un escenario de presión sobre las autoridades españolas y sobre el vínculo bilateral con Rabat.
Mientras tanto, el Ministerio del Interior continúa presentando a Marruecos como un socio fiable y respetuoso de los compromisos compartidos, a pesar de las evidencias que apuntan a una actuación que habría contribuido a agitar el flujo de personas hacia la frontera. Marlaska y Robles se remiten mutuamente las explicaciones sobre la falta de avisos previos y sobre la gestión operativa, pero la competencia de control de fronteras sigue residiendo en el departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska.

La reciente invasión de Ceuta, que alcanzó su clímax el 30 y 31 de julio pasados, no fue un evento espontáneo ni el simple resultado de mafias migratorias.








