Un vídeo de apenas veinte segundos, muestra a un joven magrebí reducido de madrugada junto a varios vehículos estacionados. Las imágenes sí dejan una evidencia difícil de eludir: cuando el Estado llega tarde, hay quien decide no esperar.
Lo que se ve en las imágenes
El material publicado en redes muestra a un hombre joven magrebí, de pelo rizado y ropa verdosa, aparece descalzo sobre gravilla, sujetado por al menos otra persona. Gesticula, se queja y es obligado a permanecer agachado por presuntamente robar coches. Al fondo se distinguen turismos aparcados.
La escena encaja, eso sí, con un patrón documentado en la isla. En julio, la Policía Nacional detuvo a un apátrida que forzaba la ventanilla de un turismo en el centro de Vila y, al ser interceptado, «empezó a propinar puñetazos y patadas a los agentes». Semanas después, la Guardia Civil halló cinco vehículos de alta gama robados en una finca de Sant Josep.

La okupación de 3 magrebíes en Ibiza ha vuelto a evidenciar el drama que viven miles de españoles ante la inseguridad y la impunidad amparada por políticas migratorias laxas. Tres individuos de ori...
El escarmiento en Ibiza y el agujero de la autoridad
Ibiza cerró 2025 con 13.502 infracciones penales, un 4,7 % más que el año anterior, según el Balance de Criminalidad recogido por La Voz de Ibiza. El tráfico de drogas se disparó un 43,6 %. Las sustracciones de vehículos bajaron en el cómputo anual, pero los hurtos siguen siendo el delito más frecuente y las riñas no remiten. El Gobierno de Pedro Sánchez y el Ministerio del Interior persisten en vender «descensos selectivos» mientras la calle graba lo que el boletín no cuenta.
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El PP, que administra Baleares y presume de mano dura, tampoco puede apuntarse el tanto. Si un presunto ladrón acaba inmovilizado por vecinos a las tantas de la noche, la prevención ha fallado antes de que el vídeo exista. La izquierda hablará de «linchamiento» para no hablar de reiteración. El centro gobernante hablará de «hechos aislados» para no hablar de doctrina penal blanda, puertas giratorias y prioridad política a cualquier causa menos la del propietario que amanece sin coche.

Un operativo contra la venta ilegal en El Arenal acaba con decenas de manteros cercando a la Policía Local y dañando vehículos oficiales.
Justicia privada o Estado que no llega: el debate que sí importa
Nadie serio puede convertir una agresión en política pública. El Código Penal no autoriza a un particular a «dar recado» a un sospechoso. Pero tampoco es serio fingir que estos vídeos nacen del capricho. Nacen de la certeza, extendida entre residentes y trabajadores de temporada, de que denunciar no basta y de que el detenido de ayer vuelve a merodear mañana.
¿Por qué un archipiélago que vive del turismo necesita que un móvil de bolsillo haga de atestado?. Mientras Interior maquilla balances y el PSOE desplaza el debate hacia la «estigmatización», el PP administra la isla sin corregir el fondo: más agentes en la calle, expulsión efectiva de reincidentes sin arraigo y fin de la cultura que trata el patrimonio ajeno como daño colateral. El escarmiento en Ibiza no es un programa de gobierno. Es el síntoma de que ese gobierno, el que sea, ha dejado de estar.

Vecinos ceutíes paran furgonetas de Cruz Roja en playa Benítez y los camiones se marchan antes del reparto de comida previsto en el Trampolín.








