Cómo se detectó la entrada a la vivienda deshabitada
El miércoles por la tarde, en la localidad salmantina de Garcihernández, dos adultos y cuatro niños habrían accedido a una casa unifamiliar que se encontraba vacía. El inmueble procedía de una herencia familiar y acababa de anunciarse a la venta, por lo que nadie residía en él. Según se ha indicado, una de las puertas habría sido forzada con una radial. Unos menores del propio pueblo observaron a las personas merodeando por los alrededores y realizando esa acción, lo que provocó el aviso inmediato a vecinos y autoridades. La familia no era conocida en la localidad.
Concentración vecinal y salida del domicilio
Cuando se conoció la situación, los residentes se agolparon en torno a la vivienda. Esa presencia impulsó a los ocupantes a mantener un diálogo con los agentes de la Guardia Civil. Pasadas las 15.00 horas del jueves, los dos adultos y los cuatro niños dejaron el domicilio y abandonaron el pueblo en patrullas de la Guardia Civil, mientras recibían abucheos e insultos por parte de los presentes. El alcalde, Manuel Jesús Sánchez, había advertido y tratado de tranquilizar a varios vecinos que pretendían entrar en la casa para desalojarlos por su cuenta, ya que no se deseaban más problemas. El regidor agradeció expresamente la mediación de los agentes, que evitó un enfrentamiento directo.
Comentarios del alcalde y otros sucesos en la zona
Manuel Jesús Sánchez ha reconocido que colocar un cartel de “Se vende” en una vivienda resulta peligroso a la luz de lo ocurrido. Además, en la madrugada de ese mismo miércoles, tras el primer incidente, otra familia desconocida en el pueblo habría intentado acceder a una segunda casa vacía cuya inquilina se encontraba de vacaciones. Los ruidos alertaron a una vecina, quien avisó con rapidez a la Guardia Civil y logró que fueran detenidos. El alcalde se preguntó qué tipo de vida pretendían llevar los primeros ocupantes en un entorno donde nadie les vendería ni una barra de pan al verlos, a diferencia de una ciudad donde podrían pasar más desapercibidos, y donde habrían tenido numerosos problemas. Una vez resuelto el episodio, el ayuntamiento ha comenzado a estudiar opciones para proteger las muchas casas que quedan desocupadas después del verano, entre ellas patrullas vecinales, alarmas o cámaras, ante el temor de que se repitan situaciones similares.
Vídeo:
Recibe la verdad en tu correo, sin filtros.
Únete a más de 5,000 lectores que ya reciben nuestras investigaciones y análisis diarios directamente en su bandeja de entrada.








