Un cuestionario circula entre docentes de la ciudad autónoma para medir si hay respaldo a un paro de siete días que retrase las clases. La inseguridad en los centros de Ceuta, tras la entrada irregular de finales de julio, choca con el relato de «absoluta normalidad» que el ministro Ángel Víctor Torres atribuye al arranque del curso. El formulario no es aún convocatoria formal; pregunta si las condiciones permiten volver y si el paro debería alargarse.
El sondeo y la tensión de las familias
El texto pide valorar un retraso de una semana y la disposición a mantenerlo —desde menos de un mes hasta medio año— si no hay cambios. Varios colegios sirvieron de alojamiento temporal en agosto. Padres que llevan casi un mes sin sacar a sus hijos a la calle rechazan que vuelvan en esas condiciones. El Gobierno de Ceuta ha aplazado del 8 al 28 de septiembre las dos escuelas infantiles municipales y estudia reubicar Nuestra Señora de África, en Los Rosales, a 15 o 20 metros de un campamento, en la línea de lo ya documentado sobre asentamientos junto a aulas.
La inseguridad en los centros de Ceuta y un plan a medias
Educación anuncia agentes en rutas, entradas y salidas, y vigilancia de tardes y noches, con Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Local, Protección Civil y Fuerzas Armadas. Recibió 1,84 millones extraordinarios —1,75 para seguridad— más 745.000 euros para gastos en centros. El Real Decreto-ley 22/2026 reconoce la incidencia educativa y obliga a proteger recintos e impedir accesos no autorizados. Aun así, el viernes el Foro de la Educación dejó pendientes la seguridad privada interior, más conserjes —Educación admite «dificultades»—, las aulas matinales y vespertinas y las instrucciones para adaptar la programación. Los docentes denuncian que el refuerzo no estaba operativo el 1 de septiembre, cuando se reincorporaron.

Ceuta retrasa las escuelas infantiles hasta el 28 de septiembre. Torres y Calvo pidieron patrullas fijas ante sus hoteles mientras la ciudad sigue tensionada.
Normalidad proclamada, excepcionalidad escrita
El vicepresidente Alejandro Ramírez afirma que el ministerio se comprometió a «todo tipo de medidas», incluidos cerramientos. La Junta de Personal Docente No Universitario pide apoyo psicosocial para toda la plantilla y que septiembre pueda dedicarse a refuerzo y acompañamiento emocional. La normalidad que vende Moncloa no encaja con un dispositivo que se perfila a horas del primer toque de sirena, como ya ocurre en la ocupación nocturna de calles y en el debate de mando único junto a infraestructuras. El Ejecutivo sostiene el calendario; la ciudad autónoma mueve guarderías. El contraste es el dato.
Recibe la verdad en tu correo, sin filtros.
Únete a más de 5,000 lectores que ya reciben nuestras investigaciones y análisis diarios directamente en su bandeja de entrada.









