La inteligencia de Defensa sostiene la autoría marroquí del asalto a Ceuta. Tres días antes del 30 de julio, el Cifas valoró como «muy probable» una entrada masiva coincidiendo con la Fiesta del Trono. La nota nació de interceptaciones del REW-32. Moncloa e Interior niegan implicación oficial de Rabat, pese al respaldo del CNI y del Cifas al informe del Cenif.
Las escuchas: «nadie abandonase su puesto»
El Regimiento de Guerra Electrónica 32, con sede en Sevilla, interceptó comunicaciones de agentes marroquíes —fuente A-1, observación directa— que hablaban de una «posible entrada masiva a Ceuta» y de llamadas en redes para la «noche y el día de la Fiesta del Trono». Los mandos ordenaron que «nadie abandonase su puesto» y que quien acabara el servicio permaneciera por si hacía falta. Las conversaciones sitúan el paso por la valla y por el mar, citan a la Marina Real y a las FAR, y recogen una orden de retirar flotadores: «Si no los sacan, vamos a pinchárselos o a llamar a la Marina». El escrito llegó al JEME, al Cifas —teniente general Romero Losada—, al Jemad y a Margarita Robles; el CNI recibió la misma nota. Presidencia e Interior insisten en que no hubo aviso claro. El choque encaja con el pulso ya abierto entre Robles, Marlaska y Moncloa. Sánchez y Marlaska, acorralados
La autoría marroquí ante la jueza Tardón
El Cenif sostiene ante la Audiencia Nacional que el asalto estuvo organizado en oleadas: jóvenes para saturar el dispositivo y, después, adultos, familias y menores. El atestado aporta imágenes de agentes, de uniforme y de paisano, que encauzan a la masa hacia la frontera en lugar de contenerla. «¿Alguien se cree que un grupo de gendarmes, por su cuenta y riesgo, va a actuar de esa manera, sin la orden expresa de hacerlo? Estamos hablando de Marruecos, que no es precisamente una democracia ejemplar», señalan fuentes de solvencia a The Objective. El Gobierno replica que esa unidad no investiga sobre el terreno y que no hay prueba de autoría estatal.

Pedro Sánchez comparece en el Congreso a las 09:00 por la crisis de Ceuta: hablará de la gestión del 30 de julio, informe policial y medidas para la frontera.
CNI y Cifas avalan el informe que Moncloa desautoriza
El CNI y el Cifas, con agentes y fuentes humanas al otro lado de la valla, califican el trabajo del Cenif de «un buen informe» y dan por ajustada la presencia de agentes no uniformados que caminan a contracorriente, arengan, graban y hablan por teléfono como si monitorizaran el suceso. Esa línea está sobre la mesa de Robles desde horas después del 30 y el 31 de julio. Sánchez habló al inicio de «violación de la integridad territorial»; luego Interior y Moncloa descartaron a Rabat. Ni el CNI ni el Cifas han remitido análisis a la causa: la jueza María Tardón no se lo ha pedido. Falta el informe del Servicio de Información de la Guardia Civil. Mientras tanto, Madrid sigue financiando a Rabat en nombre de la «cooperación fronteriza». 45,1 millones a Marruecos
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