El presunto informe policial y el resto de papeles que han salido en 48 horas no dejan un cabo suelto al relato de Pedro Sánchez y Fernando Grande-Marlaska. CNI, CIFAS y Policía avisaron. El CENIF describe oleadas guiadas por agentes marroquíes. No hay mafias ni traza rusa o israelí. Hay 82 muertos sin identificar, una jueza que aisló a los investigadores y un ministro que se agarra a una «probabilidad media-baja».
CNI, militares y Policía detectaron el riesgo de entrada masiva
La crisis del 30 y 31 de julio no cayó del cielo. El CENIF, el CNI y el CIFAS trasladaron avisos por los cauces previstos. El 28 de julio ya subían los mensajes que llamaban a cruzar; el 29 el CENIF alertó de una entrada masiva coincidiendo con el Día del Trono, la sentencia del Supremo y las redes. El CNI señaló un grupo digital que movía a más de 180.000 personas. El 30 y el 31 llegaron avisos de colapso y de rebotes hacia Cádiz y Canarias. Margarita Robles sostuvo en el Congreso que inteligencia «hizo la labor exigible» y que el control de la frontera es de Interior.

Moncloa indaga si Robles retuvo informes clave sobre Ceuta y solo avisó de palabra, para cubrir a Marlaska tras el asalto del 30 de julio.
Los 55 folios y el cerrojo de la juez Tardón
El presunto informe policial son 55 folios del CENIF entregados en reserva a la Audiencia Nacional. La jueza María Tardón consultó a quién encargarlo y ordenó a los agentes reportar solo a ella, al amparo del artículo 15 del Real Decreto 769/1987. Los policías se encerraron semanas para evitar interferencia política o jerárquica. El texto habla de un «ataque a la integridad» de España, fuera del alcance de las mafias, y recuerda que Extranjería lleva años advirtiendo de que Rabat usa la frontera como arma. Marlaska exigió explicaciones a su director a deshora.
Agentes marroquíes de uniforme y de paisano guiaron el asalto
El documento detalla «guiado activo de la masa hacia los lugares de paso», con «planificación previa» y «autoría material simultánea». No hubo «ninguna tentativa seria» de la policía marroquí de dispersar a la masa en más de 48 horas. Uniformados daban indicaciones y abrían paso a vehículos; de paisano vigilaban, iban contra corriente y daban órdenes. Testimonios sitúan a efectivos señalando el agua en El Tarajal. La finalidad migratoria aparece como «cobertura formal» para colapsar el sistema español.
Recibe la verdad en tu correo, sin filtros.
Únete a más de 5,000 lectores que ya reciben nuestras investigaciones y análisis diarios directamente en su bandeja de entrada.

Un informe policial atribuye a agentes de Marruecos el salto de Ceuta de julio. Marlaska, tarde, exige explicaciones y la Policía detecta perfiles yihadistas.
La Policía no encuentra mafias en la avalancha
Sánchez habló de «organizaciones criminales» y de una «internacional» que le persigue. El CENIF no halla rastro de esas mafias en la organización del cruce: cobran por llevar gente a España, no por una avalancha que luego vuelve atrás. Interior se aferra a que el papel no acusa «al conjunto» de las fuerzas marroquíes. Fuentes policiales preguntan si decenas de gendarmes actuaban por su cuenta en un régimen como el de Rabat. El Ejecutivo, mientras tanto, había elogiado la «excelente colaboración» de Marruecos.

El Gobierno impulsa la presunción de minoría de edad para irregulares sin papeles. 2 leyes en el Congreso judicializan un trámite que hoy resuelve la Fiscalía.
El 90,8% de los móviles tenía prefijo marroquí
La tesis de la injerencia rusa e israelí queda en el aire. El 90,8% de los teléfonos que promovieron el movimiento tenía prefijo marroquí; el 9,2% restante, líneas subsaharianas, españolas, francesas, alemanas o egipcias. El 30 de julio se alcanzó un pico de 1.974 mensajes operativos, un 3.363% más que el máximo diario anterior al 28 de julio. Más de 80.000 personas cruzaron. El informe insiste: «No se trata de algo incidental».
La Guardia Civil señala a la inteligencia de Rabat y 82 muertos
Información de la Guardia Civil ultima otro informe para Tardón. Identifica a unos veinte miembros de la inteligencia marroquí que entraron camuflados para «pastorear» a la masa y ya habrían salido de España. En suelo español murieron 82 personas, casi todas ahogadas o por aplastamiento; otras siete fallecieron después o aparecieron en el mar. Marruecos no ha colaborado en la identificación: solo nueve cuerpos tienen nombre. El resto se enterró en Ceuta.
Imágenes del CENIF: camuflados con gorra policial
El CENIF aporta 32 fotografías: 11 uniformados y 21 de paisano. Los camuflados, varones de 30 a 50 años, complexión atlética, ropa neutra, zapatillas cerradas y mochila, no encajan con el resto de la masa. «Algunos tienen hasta gorra policial». Andan contra el flujo, se apartan para observar, empujan la marcha, graban o hablan por teléfono como quien controla. Son los «agentes dinamizadores» del relato policial.
Oleadas pensadas para anular la respuesta de España
Primera oleada, hasta las 11:00 del día 30: jóvenes —muchos menores— con neopreno y flotadores, para saturar la contención. Segunda, hasta las 22:00: familias, mujeres y niños, un perfil que «desactiva» el uso de fuerza. Tercera, de noche: otra vez el perfil joven. Solo el 5%-10% quería quedarse. Un alto porcentaje volvió a Marruecos en horas. El CENIF concluye que la finalidad «no responde a una intención migratoria», sino a colapsar las capacidades de respuesta y forzar una violación masiva de la soberanía.
Pardo abronca a los jefes por no enviarle el informe
El director Francisco Pardo presuntamente reunió, tenso, a los comisarios de Extranjería e Información y al jefe del CENIF. Les reprochó presuntamente no haberle pasado el documento. Ellos alegaron policía judicial y secreto de Tardón, que encargó la pesquisa el 3 de agosto. La jueza autorizó después el acceso. El episodio evoca el de Pérez de los Cobos: cuando un mando no informa a Interior, el ministerio entiende deslealtad. El comunicado oficial insistió en que nadie atribuye la planificación «como institución» a las fuerzas marroquíes.
Marlaska se parapeta en la «probabilidad media-baja»
Interior quiere usar el aviso del 29 de julio a su favor. El CENIF tasó un escenario de nadadores y saltos coordinados —el de 2021— como de riesgo extremo, pero con probabilidad «bajo-medio». Marlaska lo traduce en «media-baja» y sostiene que nadie le advirtió de una operación de aquella magnitud. Mandó un refuerzo menor, como en un verano cualquiera. El CNI había pedido una barrera en el agua; se colocó cuando ya había ocurrido.
La normativa decía que la alerta debía subir hasta Interior
Si la nota recorrió los escalones de la Orden INT/859/2023 y del Real Decreto 207/2024 —CENIF, UPEC, Dirección Adjunta Operativa, Dirección General, Secretaría de Estado de Seguridad—, estaba destinada a los órganos superiores cuya autoridad política es el ministro. No prueba por sí sola que Marlaska la leyera línea a línea. Sí desmonta la idea de un aviso perdido en un cajón de frontera. Con este Ejecutivo, cerrar rutas nunca ha sido la prioridad: primero se salva el relato con Rabat.









