El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha presentado en Xàtiva la llegada de 41 trenes Cercanías Valencia que, según el Gobierno, incrementarán un 30 % la capacidad de las líneas electrificadas. La operación consiste en sustituir de forma progresiva 34 unidades de la Serie 447 y 7 de la Serie 464 por composiciones Civia serie 465. Cada una de estas últimas tiene cinco coches y hasta 748 plazas, frente a las tres coches y unas 549-600 plazas de los modelos que se retiran.
La nota oficial del ministerio admite que estos vehículos «comenzaron a circular entre 2003 y 2012» y que su incorporación se produce después de una «puesta a cero de los coches» centrada en confort y equipamiento. Es decir, no se trata de material de nueva fabricación, sino de unidades que ya han prestado servicio durante dos décadas, sobre todo en el núcleo de Madrid.
Mar 18082026 1247
Los trenes Cercanías Valencia proceden de la flota madrileña
El 18 de agosto Puente apareció por sorpresa en la estación de Xàtiva para subir a uno de estos convoyes. La visita no figuraba en su agenda pública ni fue anunciada de forma habitual por la Delegación del Gobierno. El alcalde socialista, Roger Cerdà, le recibió con todos los honores, corporación municipal incluida, y le entregó el bastón tradicional de la feria y un libro conmemorativo. El ministro firmó el libro de honor y paseó por la feria a pleno sol.
El departamento que dirige Puente sostiene que «con este rejuvenecimiento de la edad media del parque de trenes, Renfe reafirma su compromiso con la mejora continua de los servicios de Cercanías y con una movilidad cada vez más sostenible, accesible y eficiente». Prevé 22 unidades operativas a finales de 2026 y las 19 restantes a lo largo de 2027. Las composiciones reforzarán la C1 Valencia-Gandía, la C2 Valencia-Xàtiva-Moixent y la C6 Valencia-Castellón.
Esta operación no aumenta el número de trenes: simplemente sustituye material más antiguo por otro que ya ha rodado. El incremento de plazas es real, pero no equivale a una renovación integral de la red. El abandono estructural de las Cercanías valencianas lleva años lastrando frecuencias, puntualidad y fiabilidad.
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La reducción de la inversión en carreteras alcanza el 97% bajo Óscar Puente pese al deterioro crítico de la red y el caos en transportes. Análisis completo.
Un anuncio relámpago que no oculta el reciclaje
Puente escribió en su cuenta que «incrementamos un 30 % la capacidad» y que se trata de «trenes modernos, con más servicios, cinco coches y con capacidad para hasta 748 viajeros».
El lenguaje oficial insiste en «modernización» y «rejuvenecimiento», términos que contrastan con la antigüedad reconocida del material.
La crítica apunta a una cuestión de fondo: la red necesita un plan integral que modernice infraestructuras, mejore frecuencias y garantice puntualidad, no únicamente un cambio de material ya usado. Valencia fabrica trenes pero recibe descartes es una constante que se repite en cada anuncio ministerial.

En nuestra historia política habíamos visto al ministro inútil, al ministro honrado, al ministro mentiroso, al ministro...
El parche no sustituye un plan de Cercanías real
Los usuarios de estas líneas arrastran retrasos, averías y cancelaciones de forma recurrente. Sustituir 41 unidades por otras de mayor capacidad puede aliviar las aglomeraciones en hora punta, pero no corrige los problemas de vía, catenaria ni la falta de una programación estable. El ministerio presenta la medida como un avance en sostenibilidad y accesibilidad gracias al piso bajo de los Civia, pero el origen del material y su rodaje previo quedan en un segundo plano.
El Gobierno central, que controla Renfe y Adif, sigue gestionando las Cercanías valencianas como un servicio de segundo orden. Promesas incumplidas se acumulan legislatura tras legislatura.









