El Ministerio de Defensa ha reconocido la existencia de casos de sarna entre los militares de Ceuta que integran el contingente desplazado para apoyar a las fuerzas de seguridad. Fuentes del departamento dirigido por Margarita Robles han confirmado a EFE que alrededor de una decena de efectivos han resultado contagiados. La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) ya había alertado de la posible aparición de enfermedades contagiosas y exige ahora información precisa para aclarar el alcance real de la situación.
Defensa admite el contagio en el contingente desplegado
Se trata de militares que prestan apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la ciudad autónoma. La confirmación oficial llega después de que ATME hubiera emitido un comunicado en el que advertía de la posible aparición de casos de enfermedades contagiosas, «probablemente sarna», entre el personal desplegado. Según la información recabada por la asociación, «algunos militares habrían manifestado preocupación ante la eventual presencia de esta enfermedad infecciosa, lo que ha generado dudas sobre la existencia de casos aislados o vinculados entre sí y sobre la activación de protocolos de vigilancia epidemiológica».
El Gobierno mantiene este dispositivo desde la entrada masiva de inmigrantes irregulares. Esa decisión política ha situado a las tropas en un escenario de elevada exigencia operativa sin que, hasta ahora, se haya ofrecido una explicación sanitaria completa.

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Los casos de sarna entre los militares de Ceuta y la exigencia de ATME
ATME considera «imprescindible» aclarar la situación. Ha solicitado al Ministerio de Defensa que confirme si se han producido otras enfermedades infecciosas entre el personal desplegado, el número de afectados y si presentan relación epidemiológica. También pide datos sobre las unidades en las que se habrían detectado y si se ha activado algún protocolo de control de contactos o de vigilancia sanitaria.
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La asociación insiste en que la protección del personal militar exige una comunicación sanitaria rigurosa, que permita actuar con rapidez y evitar preocupaciones innecesarias. En un despliegue prolongado, la transparencia sanitaria es esencial para evitar rumores y garantizar la tranquilidad del personal.
La opacidad del departamento de Robles resulta especialmente grave cuando se exige tanto a quienes defienden la integridad territorial. El Ejecutivo socialista ha priorizado el relato sobre las fronteras, pero no ha acompañado ese esfuerzo con la misma diligencia informativa hacia sus propias tropas.

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Un despliegue prolongado que exige respuestas claras
El contingente permanece en Ceuta desde que se produjo la entrada masiva de inmigrantes irregulares. ATME subraya que, en estas circunstancias, la información oficial es la única vía para disipar dudas y actuar con eficacia. No basta con admitir una decena de contagios. Es necesario conocer si hay más afectados, si los casos están relacionados y qué medidas concretas se han adoptado.
La salud de los militares no puede quedar en un segundo plano. Cuando un gobierno decide mantener un dispositivo de esta envergadura como consecuencia de su política migratoria, lo mínimo es garantizar condiciones sanitarias adecuadas y una comunicación veraz. La falta de datos solo incrementa la incertidumbre entre quienes están sobre el terreno.








