Si subirte a un tren forma parte de tu rutina diaria, es posible que ahora notes una sensación distinta. Los recientes accidentes ferroviarios han cambiado la percepción de millones de personas y el miedo a subir al tren puede aparecer incluso si no viajabas en los convoyes siniestrados. La incertidumbre sobre lo ocurrido, la gravedad de las imágenes y los testimonios influyen en cómo evalúas el riesgo de cada desplazamiento.
El miedo a subir al tren cambia lo que antes era normal
Una psicóloga consultada por Vozpópuli explica que, después de una tragedia de estas características, el tren puede quedar asociado al peligro. “Ahora se ha resignificado lo que es montar en tren”, señala. Una actividad que realizabas con normalidad adquiere una nueva carga emocional. El miedo es una emoción normal y adaptativa, pero cuando se concentra y llega a ser paralizante puede llevarte a evitar el ferrocarril. No todas las personas que sienten inquietud desarrollarán una fobia; depende de cómo proceses lo sucedido.
Lo que puedes notar si lo viviste de cerca o como familiar
Si estabas entre los supervivientes o eres familiar de alguna de las víctimas, las posibles reacciones incluyen angustia, tristeza, miedo y bloqueo emocional. En algunos casos puede aparecer un trastorno de estrés postraumático, aunque su desarrollo debe valorarse de forma individual y no darse por supuesto. El bloqueo puede funcionar inicialmente como protección. La especialista insiste en que quienes habéis sufrido las consecuencias necesitáis atención psicológica y tiempo para elaborar lo sucedido.
Cómo gestionar la información y tu propia respuesta
“El exceso de información no se puede elaborar”, sostiene la psicóloga. Si te expones de forma repetida a imágenes especialmente duras, puede resultarte más difícil procesar emocionalmente lo ocurrido. Por ello defiende una información que aporte contexto y evite contenidos innecesariamente impactantes. El impacto no es el mismo para todos: algunas personas dejan de pensar en el accidente al cabo de un tiempo; otras permanecen más afectadas o experimentan miedo ante la idea de volver a viajar. También resulta importante explicar lo sucedido a los menores con honestidad y un lenguaje adaptado a su edad. La tragedia deja así una consecuencia que va más allá de las víctimas: la posibilidad de que algunos viajeros os enfrentéis al tren con una sensación de inseguridad que antes no teníais.
También puede interesarte

Incendios: ¿qué hacer cuando pierdes tu casa? Cuando vives un incendio...
Pocos recuerdan con los desastres de hoy, los desastres de ayer. Pero los que sí lo hacemos, vemos que no hemos aprendido nada
Recibe la verdad en tu correo, sin filtros.
Únete a más de 5,000 lectores que ya reciben nuestras investigaciones y análisis diarios directamente en su bandeja de entrada.















