La agresión a un militar en Ceuta ha quedado registrada a plena luz del día. Ni el Gobierno ni el relato de «normalidad» encajan con lo que se ve en la calle.
Lo que muestra el vídeo de la agresión
Las imágenes son diurnas, con cielo cubierto. Hay decenas de personas —en su mayoría hombres jóvenes— sentadas en el bordillo, caminando con bolsas o agrupadas junto a bloques de viviendas. En el suelo aparecen cartones, mantas y enseres. Se ven agentes con uniforme oscuro, un autobús azul y militares de camuflaje avanzando por la calzada. También hay periodistas con micrófono y cámara.
Vídeos de esta noche en Ceuta: basura junto a los campamentos, pintada «puta Ceuta», El Colmenar y El Príncipe ocupados y venta ilegal en la calle.
Tensión en Ceuta tras la agresión a un militar
El militar no aparece de permiso en un recinto cerrado, sino en una calle ocupada, con gente sentada en el asfalto y un dispositivo policial y castrense a la vista. Quien quiera sostener que Ceuta está «bajo control» debe explicar cómo, a la luz del día y ante cámaras, un soldado recibe una silla de camping en la cabeza. El contraste es el mismo que ya documentamos cuando las aceras de la ciudad amanecían tomadas y cuando las educadoras de una guardería reconocían comprar sprays de pimienta junto a un asentamiento. El Ejecutivo de Sánchez y sus socios de izquierda convierten cada incidente en «tensión puntual»; el PP pide explicaciones sin revertir el marco de impunidad. El resultado es el mismo: el que jura bandera queda expuesto y el que ocupa la calle marca el ritmo.
El uniforme, convertido en objetivo en la calle
La agresión a un militar en Ceuta no es un detalle menor de un reportaje de ambiente. Es el símbolo de una política que envía al Ejército a tareas de presencia mientras niega, en la práctica, que la plaza esté desbordada. Ahora el blanco es un militar. Una silla de camping no es un arma de guerra, pero lanzada a la cabeza de quien porta el uniforme del Estado sí es un desafío público. Mientras Moncloa hable de calma y Rabat de «cooperación», Ceuta seguirá ofreciendo la misma imagen: bordillos tomados, periodistas en la acera y un soldado que recibe el golpe.
Recibe la verdad en tu correo, sin filtros.
Únete a más de 5,000 lectores que ya reciben nuestras investigaciones y análisis diarios directamente en su bandeja de entrada.









