Dos grabaciones difundidas el 6 de septiembre vuelven a dejar a Ceuta fuera del relato oficial. En una, de noche, se ve a un inmigrante ilegal con un gato entre lonas y tiendas de un asentamiento improvisado. En la otra, de día, una mujer recorre la ciudad y se queja de gatos desaparecidos. Ni el Ejecutivo de Pedro Sánchez ni el PP han ofrecido, a partir de estas imágenes, una explicación sobre el control real de la calle. Los grandes medios, prefieren no mostrarlas.
Un inmigrante ilegal con un gato, entre lonas y grafitis
La primera pieza, es una escena es nocturna. Hay una lona azul, una tienda granate, un muro de piedra con pintadas y varios jóvenes de pie. Un hombre con sudadera bicolor sujeta el animal contra el pecho y camina junto al resto del grupo. El vídeo no acredita que el felino esté herido, ni que vaya a ser sacrificado, ni la identidad de quien lo porta. Muestra, eso sí, lo que el Gobierno sostiene que ya no ocurre: un campamento irregular a la vista, con gente que permanece en la vía pública como si la ciudad les perteneciera.
Esa imagen encaja con lo que esta redacción ya documentó cuando un invasor intentó llevarse una oca en Ceuta y cuando las calles amanecieron ocupadas mientras Sánchez fingía que todo estaba bajo control. El patrón no es el del animal concreto. Es el de una ciudad convertida en zona franca de hecho.

Un grupo de inmigrantes ilegales saca del mar y golpea a una cría de delfín en Ceuta. El cadáver desaparece detrás de las escolleras del Trampolín.
La queja por los gatos desaparecidos que la televisión elude
Horas antes, una vecina de Ceuta se quejó que hay gatos desaparecidos. En esas imágenes se ve a grupos de hombres sentados bajo un toldo de cafetería, un joven que cruza la acera con un taburete blanco sobre la cabeza, portales cerrados, grafitis y un bazar de alimentación. Es una denuncia vecinal grabada en la calle y un silencio institucional que, a estas alturas, ya forma parte de la noticia.
Recibe la verdad en tu correo, sin filtros.
Únete a más de 5,000 lectores que ya reciben nuestras investigaciones y análisis diarios directamente en su bandeja de entrada.
Lo que Moncloa llama «gestión» y Ceuta llama abandono
El resultado es el mismo de siempre en Ceuta: el vecino graba, el irregular permanece y el Gobierno de coalición convierte la frontera en un decorado. Quien quiera seguir creyendo el parte de Moncloa, que lo haga. Los planos no admiten eslogan.








