La delantera granadina, campeona del mundo en 2023, rescindió en julio con el Gotham FC por «asuntos personales» y semanas después aterrizó en la liga femenina saudí. El movimiento Esther González Arabia Saudí no solo cambia de continente: coincide con la desaparición de las fotos con Estefanía Cruz y con su hijo, nacido el 6 de enero, en un país donde las relaciones homosexuales son ilegales.
La noticia no es solo un traspaso. Es el choque entre una biografía pública y un destino que, según la ley islámica no codificada, trata las relaciones entre personas del mismo sexo como delito. Esther González Arabia Saudí resume esa contradicción: una internacional española casada con una mujer acepta jugar en Al Qadsiah, club de Al Khobar, con contrato anunciado el 23 de agosto hasta 2027 y opción a otra temporada.
En Estados Unidos era la máxima goleadora histórica del Gotham. El 27 de julio el club y la jugadora acordaron la ruptura. «Le deseamos lo mejor a Esther y a su familia en su regreso a España», dijo Yael Averbuch West, presidenta de operaciones del conjunto neoyorquino .
De los «asuntos personales» al contrato saudí
González, de 33 años y natural de Huéscar, pasó por Levante, Atlético y Real Madrid antes de firmar en 2023 por el Gotham. Allí ganó dos NWSL y una Concacaf W Champions Cup. En julio de 2025 España cayó en la final de la Eurocopa ante Inglaterra; ella se llevó la Bota de Oro con cuatro goles. Nada de eso explica por qué, un mes después de alegar cuestiones personales, aparece con el nueve del Al Qadsiah.
El club saudí la presentó con un vídeo. Poco después, según recogen ABC y El Mundo, desaparecieron de sus perfiles las imágenes con su mujer y su hijo. La jugadora no ha ofrecido explicación pública.
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Esther González Arabia Saudí y una ley que no admite matices
Arabia Saudí no tiene código penal al estilo europeo. Los jueces aplican la sharía. Human Rights Watch y Human Dignity Trust recuerdan que las relaciones homosexuales están prohibidas y que, en ciertas interpretaciones, las penas pueden incluir azotes, cárcel o, en teoría, la muerte.
Ese marco legal no es un detalle folclórico. Es el escenario que la delantera ha elegido para seguir cobrando y compitiendo. Quien durante años convirtió cada declaración de una futbolista en bandera política ahora descubre que el cheque pesa más que el discurso.

El ataque con piedras se produjo en Benzú. El vehículo no era blindado y hubo huida al mar. Todos los detalles del suceso, aquí.
El petrodólar no pregunta ideología a PP ni a PSOE
La izquierda que exige «coherencia» a una jugadora no la exige a la FIFA, ni a la RFEF, ni al Gobierno. Rafael Louzán dejó abierta en 2025 la puerta a una Supercopa femenina en Arabia. El Ejecutivo de Pedro Sánchez no ha condicionado ningún acuerdo deportivo al respeto de derechos que luego predica en mitin. El PP, mientras gobernó federaciones y miró hacia otro lado con la Supercopa masculina en Riad, practicó el mismo silencio cómodo.
No se trata de negar que el fútbol femenino saudí haya crecido desde 2018. Se trata de no vender ese crecimiento como carta de santidad. El fondo soberano compra imagen; las normas de tutela masculina y la criminalización de la homosexualidad siguen. Quien quiera entender cómo el relato progresista europeo se dobla ante el islam político tiene lectura cercana en Liberalismo e islamización.
Si el criterio es el dinero, dígase. Si el criterio son los principios, aplíquense también cuando el pagador no es el Estado español.








